Deliberación y debate: las exigencias. Deberíamos esperar y reclamar, de quienes pretenden gobernar el Estado y conducir la sociedad, alguna toma de posición ante esta dura problemática. La democracia se nos presenta hoy no sólo como camino deseado y deseable, sino como problema, según fórmula feliz de José Woldenberg y lo mismo podemos decir de la economía entendida como un complejo de producción, distribución y poder: no es más la plataforma para soñar con nuevas y audaces modernizaciones, sino una encrucijada debajo de la cual no se ve hoy nada más que interminables abismos. Rolando Cordera vía La Jornada http://www.jornada.unam.mx/2018/06/03/opinion/015a2pol