RECOMENDADO⚡️ En la actualidad subsisten dos modalidades de monarquía constitucional: la parlamentaria y la presidencial. En la parlamentaria el monarca es vitalicio y hereditario, pero su poder es simbólico; en la presidencial el monarca es temporal y elegido, pero su poder es efectivo. En el elenco de las escasas monarquías presidenciales la más arcaica es la mexicana. Por eso elegir presidente suscita tanta pasión: la elección es republicana pero los efectos son monárquicos. De ahí que prosperen rumores y temores. En la elección presidencial de 2024 cumpliremos dos siglos exactos de elegir monarcas. Tal vez para entonces nos atrevamos a cambiar y a convertirnos, al fin, en una república en serio. Diego Valadés Vía reforma https://refor.ma/CN-cbJK5