México debe asumir que terminó el sueño del libre comercio desregulado que subordinó la legislación nacional a los ordenamientos de los organismos multinacionales. No es casualidad. China, Estados Unidos y Gran Bretaña buscan reorientar los flujos de inversión productiva, de financiamiento y el comercio internacional. Su meta es que ello contribuya a mantener y elevar su papel preponderante en el nuevo ordenmundial que se construye. Calas Fernández – Vega http://www.jornada.unam.mx/2018/06/18/opinion/023o1eco

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