La revolución permanente. El debilitamiento del resto de partidos, tanto del PRI como del PAN y del PRD altera de forma radical el tablero político existente. En otras palabras, la desaparición del régimen de 1988 no contribuye precisamente a los equilibrios necesarios en una democracia: la tentación de un presidente sin contrapesos políticos puede resultar demasiado abrumadora para una democracia joven como la mexicana. Javier Moreno vía El País https://elpais.com/internacional/2018/07/02/mexico/1530547685_664033.html?id_externo_rsoc=TW_CC