¿Y ahora? Se generó una doble ilusión: que la mera agregación estadística de apuestas individuales puede formar una voluntad colectiva, y que este procedimiento puede producir el cambio que la gente quiere y necesita. Al mismo tiempo, se expresó un ánimo colectivo de rechazo al gobierno y a sus políticas que será una presión continua sobre el nuevo gobierno y puede manifestarse en otras formas de acción política. Gustavo Esteva vía La Jornada http://www.jornada.com.mx/2018/07/03/opinion/018a1pol