La mordida. Adiós a todas las mordidas, en abono de una insólita transformación que aún no nos indica cómo engrasarán la ominosa maquinaria monumental con la que venimos más o menos funcionando desde hace siglos. Jorge F. Hernández vía Eñ País https://elpais.com/internacional/2018/07/07/america/1530975556_033504.html?id_externo_rsoc=TW_CC

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