Por qué ya no viajamos como nuestros abuelos. Viajar era una actividad de riesgo y un ejercicio de planificación extrema. Hoy, sin embargo, es casi una forma de vida que se ha transformado en algo ágil, improvisado, vital y, sobre todo, alejado de formalismos. Vía El País https://elpais.com/elpais/2018/07/23/icon/1532350054_924864.html

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