No basta ser honesto. La única manera en la que López Obrador puede salir bien librado de lo inevitable es encarándolo como un hombre de Estado. La verdadera honestidad es asumir que también los suyos pueden equivocarse; él tendría que ser el más interesado en investigar y desterrar las malas prácticas. Nadie exige un Gobierno infalible o incorruptible sino uno que sea capaz de reconocer sus fallas y erradicar la impunidad entre propios y extraños. Jorge Zepeda Patterson vía El Pais https://elpais.com/internacional/2018/07/26/mexico/1532557384_675404.html

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