¿El fin de una era? Sin embargo, queda claro que si bien la corrupción y la impunidad fueron la matriz principal del descontento, su corrección, por importante que sea, sólo regresará al País a un cauce de autocontención moral y política del que nunca debió de haber salido, pero lo seguirá ubicando dentro de una estrategia económica e internacional del siglo XX, que de manera rápida está siendo abandonada por la mayoría de los países occidentales. Arturo Oropeza vía Reforma https://refor.ma/eF-cbKhJ

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