Autonomía y democracia.
Tener conciencia de nuestra historia, es valorar a quienes han abierto el camino para que nuestro presente sea más luminoso y por ello es un acto de justicia. En ese sentido, es indispensable recordar la marcha del primero de agosto de 1968 y el inicio del movimiento estudiantil, que significó un parteaguas histórico. Cristina Baros vía La Jornada http://www.jornada.com.mx/2018/07/31/opinion/016a1pol

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