Ola de demandas y esperanzas. La solución que la derecha encontró hace tiempo para disminuir la presión de las exigencias sociales fue radical: desmantelar el llamado «Estado de bienestar»: disminuir las agencias de control y redirigir hacia el mercado una parte cada vez mayor de las demandas sociales -salud, educación, ayuda a desempleados, pensiones, servicios, infraestructura, seguridad, etcétera-. En un estudio que la Comisión Trilateral creada por David Rockefeller en 1973 pidió a tres académicos, uno norteamericano -Samuel P. Huntington-, otro europeo -Michel Crozier- y otro japonés -Joji Watanuki- titulado: The crisis of democracy (Nueva York, 1975), se sostuvo que la democracia occidental sería inviable en el futuro si insistía en sostener las premisas que habían dado origen al Estado benefactor tras la Segunda Guerra Mundial. Y es que ese Estado había asumido cada vez más responsabilidades frente a su sociedad, que implicaban el mantenimiento de burocracias enormes e ineficientes y gastos crecientes. De seguir ese proceso, el quiebre del fisco de Estados Unidos, Europa Occidental y Japón sería inevitable. Lorenzo Meyer vía REFORMA https://refor.ma/Hq-cbKxW

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