Equivalentes morales. Los nuevos autoritarismos suelen buscar equivalentes morales a la democracia política con el objeto de apuntalar su legitimidad. Es significativo que Putin resucite una dudosa moral basada en las ideas cristianas y fascistas del filósofo Iván Ilyin (léase al respecto el excelente libro de Timothy Snyder, The Road to Unfreedom, 2018). El populismo de Trump es más rudimentario, pero también acude a valores morales en defensa de su supuestamente agraviada nación. En México López Obrador quiere transformar la guerra del narco en una lucha moral, con perdones selectivos a los pecadores. Y se propone también aprobar una “constitución moral” que sería un suplemento o un complemento de la Constitución política que rige al país. Son inquietantes señales de un autoritarismo que podría amenazar al Estado laico y democrático. Roger Bartra REFORMA https://refor.ma/MO-cbKJe 

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