La irrupción de la esperanza vuelve al repensar el 68: Leonardo Boff. ‘‘Todo ello creó una cultura de la sencillez, de la inmediatez, que afectó a la cultura con elementos nuevos. Por desgracia, como siempre ocurre, el sistema incorporó gran parte de esas ideas de los jóvenes y comerció con ellas. Se creó una sociedad más liviana, menos pesada, menos aburrida, más juvenil. Es el legado permanente de la revolución del 68 pero, hay que decirlo también, se demolió el pasado porque no se tenía un proyecto de futuro, de ahí la facilidad con la que el sistema los coptó e incorporó. Fueron demasiadas ideas dispersas, sin un eje. Monica Mateos-Vega vía La Jornada http://www.jornada.com.mx/2018/08/22/cultura/a03n1cul

Share This